el dolor por aquel amor que se largó sin avisar siquiera vía sms pareciera silenciarse en los huecos rotos del bobo
pero no es un amezador endriago dormido que retendrá su vómito hasta el día D (de Demian)
y una la que es y habita en la resbalosa ladera levitando como un ánima a sabiendas que ese latido imperceptible es prólogo de la ira contenida entre placas vísceras y semi diablos nucleares
¿impotencia? ¿sacrificio? ¿valentía?
sólo me hace falta un abrazo que pienso debería llevar en su formato también la temible letra D
acaso si (ves ves ves? el 'acaso si' de nuevo) me sentara bajo la lluvia a observar el leve balanceo que le provoca a esa pequeñísima florecilla del campo que como yo nació en una puta maceta de ciudad podría al fin largar tanto llanto atragantado