pst!
qué viene usted a espiar
en ésta mi cueva de ratas?
moverse a escondidas...
puedo sentir
como penetra en mis poros
el olor agrio de su cuerpo semimuerto.
hágame el favor
siga su ruta...
aquí sólo habemos
briosas pestilencias
sí
sí
pero dulcísimas
vitales.
.
.

